Qué es un cuello de botella

cuello de botella

Se dice que una cadena de producción tiene un cuello de botella cuando en alguna de las fases del proceso productivo esta sufre una parada (o se ralentiza) por causas no previstas. Este fallo en el sistema de producción, provoca que el resto de procesos queden prácticamente inservibles.

Te será familiar la expresión: “una cadena es tan fuerte como el eslabón más débil que la compone”. De igual modo ocurre en cualquier sector de la industria.

Los principales causas por los que una empresa sufre de un cuello de botella en sus sistemas, son:

  • Falta de planificación, y/o organización del sistema
  • Fallo humano, o falta de personal cualificado (normalmente afecta la mala comunicación entre lineas del sistema, o incluso el estado de ánimo de los trabajadores…)
  • Averías técnicas (como por ejemplo: problemas con maquinaria, ordenadores o simplemente los problemas de sincronicidad entre elementos del sistema.)
  • No trabajar con una metodología que prevea este tipo de imprevistos, y marque pautas para solventar el problema (protocolos de actuación)
  • No disponer de un sistema para el análisis de la producción (puede ser un software, o no)
  • Relaciones tóxicas con proveedores (siempre los problemas de un tercero son heredados por la empresa contratante). Puede ser por sufrir un retraso en la entrega de materiales, problema en los plazos, problemas de calidad, cambios en el alcance, materiales…y todo ello, sin darte cuenta, afectará a tu productividad.

Un cuello de botella es una fallo del sistema productivo, que provoca una caída considerable de la eficiencia y la productividad a nivel general. Debido a los problemas que este conlleva, las etapas que preceden al proceso “problemático” van a sufrir un retraso que repercutirá no solo en la calidad del servicio o producto, sino que generará ademas un aumento considerable de los costes de producción.

¿Es positivo indentificar un cuello de botella en un proceso productivo?

Por supuesto, “no hay mal que por bien no venga” . Normalmente las empresas que “evitan enfrentarse con sus problemas”, son aquellas que terminan ofreciendo productos de mala (o dudosa) calidad.

Una empresa gestionada por personal cualificado, y que siga una metodología que le permita enfrentarse a incidencias en su sistema productivo, normalmente terminará ofreciendo un servicio o producto de la mejor calidad. Además, los cuellos de botella son, de algún modo, pruebas internas para el desarrollo de la empresa, y si son solventadas a tiempo, mejorarán considerablemente la productividad a largo plazo, haciendo que la empresa sea más competitiva y se sienta más preparada para fluir con el sistema y sea capaz de adaptarse el caprichoso y cambiante mercado.

¿Cómo poner solución a un cuello de botella?

Lo primero para que sea fácil identificar un fallo en el sistema, es que la empresa trabaje haciendo uso de los principios de una metodología ágil, o de un framework de trabajo efectivo.

Si no puedes identificar fácilmente el momento o el lugar dónde el proceso productivo sufre de un cuello de botella, jamás podrás ponerle solución y tu negocio vivirá ajeno a los problemas que realmente está sufriendo (como consecuencia nunca ofrecerás un producto/servicio de calidad y seguramente serás adelantado por la competencia, tarde o temprano)

Actualmente, las metodologías más usadas son empresas consolidadas y empresas de nueva creación: Kanban, Scrum, Lean, Agile, Kaizen…

Sea cual sea la metodología ágil que tu empresa haya implantado, el objetivo de todas ellas es prácticamente el mismo: “Aportar valor de negocio”.

Cuando una empresa detecta un cuello de botella, esta debería de paralizar toda la cadena de producción, y destinar todos sus recursos a solucionar dicho problema para que las distintas fases del proceso no sufran problemas derivados de dicho contratiempo. (Si una vez identificado el cuello de botella, la cadena de producción siguiera en marcha, el problema crecerá y crecerá, y al poco tiempo ese eslabón defectuoso provocará que todo el sistema colapse ocasionando grandes problemas para la supervivencia de la empresa)

Para poner solución a un cuello de botella, deberán seguirse algunos pasos (los cuales dependerán de la metodología usada por tu empresa) A modo genérico, algunos procesos comunes que deberás seguir son:

  1. Identificar y definir el Problema.
  2. Reconocer las características del problema a través de la observación del sistema.
  3. Búsqueda de las principales causas (Análisis del sistema actual).
  4. Planificación de las posibles acciones que deberán llevarse a cabo para eliminar las causas del problema.
  5. Análisis de la eficacia de la acción llevada acabo para solucionar el problema (Verificación de la efectividad).
  6. La estandarización. Modificación del sistema (o protocolos de actuación), para eliminar permanente las causas del fallo.
  7. Revisión de las actividades y planeación continua de los flujos de trabajo futuros.

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